La OMS prevé que esto hará que el número de pacientes elegibles para recibir tratamiento aumente, pasando de 10 a 15 millones.
Las directrices también apoyan el uso de terapias combinadas más seguras. Al respecto, resulta clave la eliminación gradual del tratamiento con d4T.
Ahora, se recomienda que todos los pacientes con VIH que tengan tuberculosis inicien la terapia antirretroviral , con independencia de su recuento de células CD4. Las directrices revisadas, por otra parte, reconocen que el aumento de la cobertura del tratamiento ofrece beneficios para la salud pública, y esto podría ayudar a ralentizar el ritmo de la epidemia. Existe un consenso creciente respecto a que tomar el tratamiento anti-VIH reduce significativamente el riesgo de transmisión del virus .
El doctor Kevin Moody, de la Red Mundial de Personas que Viven con VIH/Sida (GNP+), se mostró complacido por las nuevas directrices, y afirmó: "Creemos que esto ayudará a mejorar la calidad de vida de las personas, y que éstas tendrán mejores resultados de salud. También nos interesa el hecho de que el inicio temprano del tratamiento puede tener beneficios para la prevención".
Coincidiendo con la presentación de las directrices, la OMS hizo públicas cifras que ponen de manifiesto que, actualmente, cinco millones de personas están tomando fármacos antirretrovirales. |